Otoño. Un cigarrillo descansaba entre los dedos de un muchacho, de uñas pintadas de negro, y con el esmalte ya arrancado por algunos lados. Ella le miro con cierta curiosidad y un poco de recelo, mientras aquel chico se acercaba el pitillo a los labios, con suma delicadeza. Se quedo hechizada, mientras el objetivo de su cámara apuntaba hacia el.
El le sonrió; la había descubierto. Eva, sin poder evitarlo pulso el botón; la cámara capto el mismo momento, en el que el retiraba el cigarrillo, y comenzaba a expulsar el humo gris por sus finos labios rosados. Ella se quedo asombrada, ante la belleza de ese simple gesto.
El, no pudo mas y la miro levantando una ceja, tentándola a acercarse. Ella se quedo extrañada, pero poco a poco comenzo a avanzar, sin miedo, sin prisas, y creyendo no conocerle. El en cambio, la conocía, había oído hablar de esa chica extrovertida de pelo naranja, que era sumamente abrumadora.
Eva, frunció el ceño, y le examino: era castaño con el pelo por la nuca, de ojos verdes, piel un poco morena, aspecto desaliñado, y mas bien punk. Era diferente a todo el mundo, que ella alguna vez había -creía- conocido. Ella sonrió, y el esbozo una media sonrisa.
Xavier, el chico del cigarrillo entre los dedos, habia hecho su aparacion.